• Teléfono +012 345 6789
  • info@tancerca.es

MIS TUIT...

Hoy es el día

del amor,pero el amor hay que demostrarlo, escribir y hablar es fácil.
Hacer algo que te cueste no.
Y como siempre he sido muy valiente, voy a contaros algo que nunca he dicho antes: a los 18 años estaba un día en clase de historia de la psicología y mientras el profesor hablaba, yo no paraba de pensar que no me merecía la pena estar ahí, que era muy mayor (sí, me sentía vieja con 18 años) y que no me gustaba mi vida.
Terminó la clase y fuí al despacho del profesor, que era psicólogo clínico, a decirle cómo me sentía, me dijo: pero si eres una niña, estás empezando a vivir, te has peleado con tu novio? (mi novio estudiaba lo mismo que yo y estábamos en la misma clase) le dije que no, que estábamos bien, que la que estaba mal era yo.
Le quitó importancia, me dijo que ya se me pasaría, y lo creí.
Pero los días pasaban y a mí no se me quitaba. Adelgacé muchísimo y me costaba arreglarme, ducharme, hablar, moverme, sonreir.
Me costaba vivir. Me dolía vivir. Y a pesar de lo mal que me sentía aprendí a disimular. No quería preocupar a nadie.
Lloraba a veces sola y otras ni siquiera podía, y los días pasaban. Rodeada de psicólogos y nadie notaba nada, nadie.
Mis amigas tampoco. Y a mí me costaba ya hasta respirar.
Iba a la calle sin ganas, estudiaba sin ganas, comía sin ganas, no sentía ganas, y todo me costaba un gran esfuerzo. Así pasé un año, un largo y doloroso año. Sin más tratamiento que mis propias palabras.
Me juré a mí misma que si salía de aquello a nadie más le pasaría si yo podía evitarlo.
Ese pensamiento me dió fuerza, hacía mucho tiempo que no sentía algo de energía, y me sentó bien. Seguí pensando e investigando, y en el segundo curso dimos la depresión y dije: pero si soy yo, eso es lo que yo había vivido a palo seco. Sin anestesias ni analgésicos, a puro dolor.
Y por eso se me dá tan bien ser psicóloga, y por eso sé de qué me hablan cuando dicen que no saben explicar lo que les pasa. Ni una mala secuela me dejó, todas fueron buenas, soy mejor psicóloga y mejor persona.
Ningún dolor ajeno me es ajeno y aunque a veces no sepa ni como hacerlo, no dejaré de luchar para que todo el mundo sepa qué le pasa, que no tiene que fingir, que pida ayuda, y que se sale, se sale, y se vive otra vez.
Que soy más fuerte ahora que antes, que vivo la vida de forma intensa, que soy capaz de ser feliz aunque no tenga motivos, que la vida no tiene por qué tener un sentido, no hace falta que lo tenga.
Tiene sentido hacer cosas que te gusten, estar con gente que te agrade, o no estar con nadie si no te apetece...
Que te quiero vivo
Que te quiero aquí
Que te quiero conmigo.
Pd: no hablaré más sobre este tema. No me preguntéis. De las depresiones sí, de mí no.
Os quiero